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viernes, 20 de diciembre de 2019

diciembre 20, 2019

Una carta puede cambiarlo todo

Reseña de Klaus
Por Jazmín López

A menos de una semana del 25 de diciembre nos hemos revestido con el espíritu navideño, y no se podía esperar menos, pues basta con que te asomes por tu ventana o camines por las calles para ver el alegre colorido de las luces y el resplandor de los árboles de navidad. 

Con este frío, qué mejor que estar calentitos en nuestra casa y disfrutar de una buena película en compañía de amigos, familia o, incluso, solos; sin duda una de las mejores formas de disfrutar la temporada. Y es que existen demasiadas opciones, no es mentira cuando te digo que existen más de mil filmes navideños, ya sean animados o no.  

Por eso, en esta ocasión te hacemos más fácil la tarea de elegir y te recomendamos “Klaus”, la primera película animada de Netflix estrenada el 15 de noviembre de este año, dirigida por Sergio Pablos (co creador de Gru: Mi villano favorito y creador de los Minions) y escrita por Zach Lewis y Jim Mahoney. Así que guarda los clásicos para otro momento y ve una historia jamás contada. 

Como podrás imaginar por el nombre, la cinta nos cuenta el origen de la leyenda de Santa Claus, pero aquí está el primer elemento a destacar, contrario a las demás películas que abarcan este mismo tema, en este filme el protagonista no es el señor con barba blanca, ¡No! esta historia se centra en Jesper Johanssen (voz Jason Schwartzman / Sebastián Yatra), hijo del Director General de Correos. 

El protagonista, acostumbrado a ser un niño mimado y consentido, no posee ningún sentido de la responsabilidad y se muestra apático a aprender o hacer algo de provecho, pese a que su padre ha tratado de que cambie. Harto de la situación, el Director nombra a Jesper cartero oficial de Smeerensburg, una isla en medio de la nada, y le da la misión de entregar 6,000 cartas en un año, de lo contrario lo desheredará y quedará en la calle.

Asustado de quedar en la ruina y dejar de lado todos sus lujos, el nuevo cartero emprende su viaje, pensando que será una tarea fácil juntar el número acordado con su padre. Sin embargo, se lleva una gran sorpresa al llegar a Smeerensburg: es el único pueblo que no escribe cartas, ¿la razón? simple, existe una pelea entre los Ellingboe y los Krum, un conflicto que lleva generaciones sin conocer el motivo exacto de su origen, lo que hace que sus habitantes únicamente se enfoquen en la disputa, es decir, quién va en pensar en escribir cuando lo importante es hacerle la vida imposible al otro clan. 
La peor suerte para alguien cuyo futuro, literalmente, depende de las cartas, ¿no lo crees?

Desesperado de la situación, el cartero recorre todo el pueblo en busca de alguien que desee usar el correo, y, ante su rotundo fracaso, ve un rayo de esperanza en la esquina más alejada de la isla, una cabaña habitada por un viejo leñador. Estoy segura de que ya sabes de quién hablamos, así es, no es nadie más que Klaus (voz J.K. Simmons / Joaquín Cosío), un hombre con una gran barba blanca, acostumbrado a vivir en la soledad, corpulento, muy alto y, sobre todo, alguien de pocas palabras (no es broma, te sorprenderás de los pocos diálogos que llega a tener).

No te diré que es una adaptación única de San Nicolás, pues ya hemos visto representaciones animadas de un Santa que dista mucho de ser alguien rechoncho, con mejillas sonrojadas y poca movilidad, como es el caso de “Norte” en la cinta El Origen de los Guardianes. Pero lo que, para mí, resalta mucho de Klaus, y es un rasgo esencial, es la expresividad que muestra en su mirada y ademanes, un gran acierto, pues el personaje no necesita de diálogos para que tengas empatía con él o sepas que piensa. Además, claro, da un excelente equilibro con Jesper, quien habla y se queja constantemente, de esta forma, tenemos dos polos opuestos que compaginan conforme avanza la historia.
Bueno, y ¿qué tiene que ver todo esto con la Navidad? 

Como me encantaría que le dieras una oportunidad a esta película, ya que vale mucho la pena, solo te diré que, por ciertos motivos, el leñador decide regalar uno de los tantos juguetes que tiene en su garaje a un niño, con el propósito de brindarle alegría. Debido a que el pequeño lo alcanza a ver, se inicia la leyenda de que, si dejas una carta dirigida a Klaus, él te traerá un juguete especial. Y sólo existe una manera de hacer que el correo funcione ¿no?, así es, se necesita de un cartero, a lo que Jesper ve una excelente oportunidad para juntar el monto acordado y largarse de esa isla. 
Esta cinta es simplemente, a opinión personal, maravillosa, pues nos relata cómo comenzó la celebración de la navidad de una forma totalmente nueva y original. Ojo, es muy importante que sepas que, en este universo, el 25 de diciembre ya se tenía contemplado como el día de “Navidad”, pero la cinta nos relata el porqué de las tradiciones y leyendas, es decir, por qué se deja una carta; por qué el trineo es jalado por renos y no por otro animal, como caballos; de dónde salió la idea del trineo mágico volador; a quién se le ocurrió que Santa entra por las chimeneas y no por la puerta; cuál es el motivo del típico traje de color rojo; cuál es el origen del famoso “Jo,jo,jo”; por qué tenemos que ser buenos o, de lo contrario, recibimos carbón. 

Todas esas y más características que para nosotros ya son tan comunes en las cintas navideñas aquí tienen una explicación. Por cierto, supongo que has notado que no he mencionado un elemento crucial y habitual en las películas de esta temporada: la magia. Eso es porque Klaus no lo posee en el sentido estricto de la palabra, todas las situaciones son provocadas por los personajes o por accidentes que tienen lógica, esa es otra peculiaridad sorprendente de esta película, no necesita recurrir al uso de componentes mágicos para que la historia avance. Aunque debo admitir que sí cuenta con un factor que yo lo catalogaría más como “místico” que como “mágico”, y ese es el viento, una especie de señal que únicamente el leñador puede ver. 
Esta historia nos muestra un efecto dominó bastante reconfortante de ver, esto quiere decir que somos testigos de cómo una acción desencadena otra y esta a su vez origina una nueva. Como buena película navideña, estas situaciones se ven realizadas gracias a la inocencia de los niños, quienes, para recibir obsequios, empiezan a hacer buenas acciones, comportamiento que extraña a los adultos, pues ellos están acostumbrados a la tradición del odio entre los clanes. 

En este sentido, es una buena metáfora al caos provocado cuando la tradición se enfrenta con la novedad, lo conservador con lo liberal. Y es que la juventud es la base de todo, cuando los niños, pertenecientes a diferentes bandos, comienzan a jugar juntos, los adultos se dan cuenta de que también pueden convivir en armonía y ayudarse mutuamente. 

Es una gran oportunidad para ver la evolución de más de un personaje, más allá de los protagonistas, también vemos la transformación de los habitantes, especialmente de Alva (voz Rashida Jones / Cecilia Suárez), quien aceptó el puesto de docente en Smeerensburg, sin embargo, debido a la disputa existente, los niños no asistían a la escuela, por lo que se ve en la necesidad de vender pescado para sobrevivir, pero tal vez los cambios en el pueblo la ayuden a recordar por qué quiso convertirse en maestra.
Pero, desde luego, todo cambio tiene sus consecuencias, y muchos no están dispuestos a aceptarlo, en este caso los cabecillas de los clanes: la Sra. Krum (voz Joan Cusack/ Gabriela Gómez) y el Sr. Ellingboe (voz Will Sasso/ Herman López), quienes añoran las peleas y poseen un sentimiento bastante apegado sobre la costumbre y la guerra entre ambas familias. Razón por la que, por primera vez en toda su historia, juntan fuerzas contra Jesper y Klaus. 
Si de por sí la historia ya es buena, la animación seleccionada añade valor a esta obra, pues SPA Animation recurre al dibujo tradicional, una apuesta bastante arriesgada considerando que el diseño digital es la tendencia actual, pero Pablos lleva aún más lejos este riesgo al crear un efecto visual, con ayuda de los juegos de luces y sombras, que alude a las formas tridimensionales. Así, Klaus nos presenta una animación original y exclusiva al mostrarnos personajes con rasgos caricaturescos que vuelven a la cinta un proyecto ideal para toda la familia. 

Si no entiendes muy bien la idea, aquí te dejamos un vídeo en el que se muestran las diferentes capas y el proceso de animación de esta espectacular película:
Además, la paleta de colores añade una carga sentimental, pues mientras al inicio se nos presentan escenarios con colores monocromáticos y fríos, conforme la historia se desarrolla se van agregando tonos cálidos y llamativos, lo que ayuda a dar un contraste entre el “antes” y el “después”, un recurso visual bastante acertado en mi opinión. 

Dale una oportunidad y sé testigo de un gran proyecto que, estoy segura, se convertirá en una de las películas más queridas para la temporada en un futuro. Un filme que te dejará un sentimiento de calidez, eso sí, sin dejar de lado a la comedia que te hará reír más de una vez y las situaciones tan tiernas que te conmoverán el alma. Pero, sobre todo, una cinta que respeta y resalta el espíritu navideño desde un ángulo y perspectiva nuevas.

Bueno, bueno, y si Klaus es un simple mortal que envejece con los años y todo tiene una aparente explicación lógica ¿cómo se convirtió en Santa Claus? Esa es una interrogante que deberás resolver por tu cuenta, así que no pierdas tiempo y ve a verla para que no te quedes con la duda. 

“Un acto sincero de bondad siempre provoca otro”

viernes, 8 de noviembre de 2019

noviembre 08, 2019

Día de Muertos, una película 100% mexicana


Por Jazmín López Segunda semana del penúltimo mes y el espíritu de los mexicanos por conmemorar a nuestros seres amados que han fallecido aún no se termina, y es que la celebración del 1 y 2 de noviembre ha colocado a México en la mira de todo el mundo, siendo declarada en el 2003 como Patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO. Por esa razón, en esta ocasión te traemos una reseña, sin spoilers, de la película “Día de muertos”, y es que quién mejor que un mexicano para hablar de esta bella tradición.
Antes de comenzar, debes saber que la animación en nuestro país inició en 1916 con el cortometraje Mi sueño, el cual tuvo una duración de 8 minutos, pero fue hasta 1976 que México realizó un largometraje con la cinta Los Tres Reyes Magos. Así que la animación nacional es, básicamente, reciente, en comparación con la de Estados Unidos, cuyos primeros cortometrajes animados se remontan a 1906, con clásicos como Humorous Phases of Funny Faces, y su época dorada con la creación de caricaturas en sonido sincronizado a partir de 1928. 
¿Y por qué te compartimos estos datos?, muy fácil, porque estamos conscientes de que una de las primeras comparaciones que puedes hacer al escuchar el título de la obra mexicana es con el éxito de Disney y Pixar: “Coco”, cuyo estreno en 2017 hizo que el filme nacional retrasara dos años su lanzamiento en cines como una estrategia comercial. Aunque ambas películas retoman la celebración del día de muertos, y por lo tanto comparten ciertos elementos, tienen perspectivas e historias totalmente diferentes, así que te invito a que dejes de lado el referente de Miguel y su familia para adentrarte a una nueva aventura, de lo contrario no podrás disfrutar de esta cinta nacional.
Ahora sí, empecemos. 
Día de Muertos es un filme cinematográfico animado de Carlos Gutiérrez Medrano. Pasó 16 años en proceso de producción al enfrentar múltiples obstáculos, por ejemplo, el registro del título, problema al que se enfrentaron sus productores, Estefani Gaona y Roberto Gómez Fernández, pues Disney quería apropiarse de los derechos del nombre y crear una marca nueva. 
La historia se centra en Salma (voz Fernanda Castillo), una huérfana de 16 años quien, junto a sus amigos Pedro (voz Memo Aponte) y Jorge (voz Alan Estrada), vive en Santa Clara, pueblo que tiene una peculiaridad sorprendente: la muerte les permite ver a sus seres queridos que ya fallecieron cada 1 de noviembre, gracias a la magia de un reloj de arena. Así, el filme nos presenta un origen distinto de la celebración del día de muertos, alejada de las tradiciones prehispánicas, aunque sí incluye elementos de la cultura azteca posteriormente. 
Salma está obsesionada con conocer a sus padres, por lo que intenta hacer un altar para poder verlos al fin, elemento fundamental para crear un portal entre ambos mundos, el cual únicamente puede funcionar si se tiene un objeto que haya pertenecido al fallecido. Una característica particular de esta cinta es que nos muestra la convivencia directa entre vivos y muertos, es decir, los fantasmas pueden interactuar y ser vistos por sus familiares, siendo distinguidos por una aura azul y una semitransparencia de su persona.
Por un accidente la protagonista termina arrastrada, junto con sus amigos de la infancia, a la tierra del más allá, donde habitan los difuntos que aún son recordados; ya que también se muestran a los seres olvidados, pero de una manera más oscura y macabra. Ahora debe hallar una forma de regresar a la tierra de los vivos, encontrándose con más de una sorpresa en su camino que la llevará a conocer más de su pasado y los misterios que esconde la muerte de sus padres. 
Esta película, en lo personal, me ocasionó opiniones divididas, por un lado, no es un mal trabajo, pero, por otro lado, tampoco es una cinta espectacular; depende de tu perspectiva y tus gustos será el cómo la clasifiques. A mí, en particular, me dejó con un sabor agridulce pues tiene puntos que valen la pena mencionar, mientras que también cuenta con elementos a los que les faltó desenvolverse. 
Uno de los factores que han destacado críticos y páginas de cine ha sido el trabajo de doblaje, justificando que los actores que prestan voz a los personajes dotan a los diálogos del sentimiento que acompaña a la trama, además de incluir frases y palabras características de nuestro léxico: “chunche”, “on tamos”, “híjole”, entre otras. En mi opinión, este trabajo no se desarrolló por completo, debido a que falta emotividad en algunas partes, como en un llanto o en la emoción al ver algo increíble, aunque posiblemente se deba a que es la primera vez que tanto Fernanda Castillo como Alan Estrada dan voz a un personaje animado. 
Eso sí, el humor típico mexicano está presente, dando chistes y sátiras de instituciones como el IMSS o del gobierno. Es seguro que la película te sacará más de una risa gracias a estos juegos de palabras y expresiones que emplean los protagonistas, así como sonrisas al ver escenas tiernas.
La animación es otro de los factores más polémicos; para ser honesta, hemos sido testigos de los grandes trabajos y detalles que se pueden generar por computadora, y la creada para Día de Muertos, en comparación, es de calibre medio. Pero eso no quiere decir que sea mala, por el contrario, tomando en cuenta el historial de la animación en México y el bajo presupuesto con el que contó la cinta, aunado al tiempo total de producción, te puedo asegurar que es de las mejores creaciones mexicanas, al grado de convertirse en un parte aguas del diseño por computadora a nivel nacional. 
Pero, como mencioné, a nivel internacional esta animación es regular, por lo que el fallo que encuentro es la falta de expresividad, ya que los gestos son planos y no permiten una gran cantidad de muecas, lo que es más evidente en los personajes ancianos debido a las arrugas. No obstante, la paleta de colores, a mi parecer, es un gran acierto, puesto que los diseñadores retoman los colores típicos de la temporada: rojos, naranjas, blancos y amarillos para la celebración de todos los santos; azules, violetas, rosados y morados para el mundo de los muertos; negros, verdes y cafés para el limbo. 
Los escenarios mostrados son sensacionales, debido a que los animadores se aseguraron de dar texturas a cualquier objeto, así esté de fondo, además de mostrar diseños arquitectónicos conocidos como el Palacio de Bellas Artes, el Palacio de Cortés, Xochimilco, los Arcos de Zapopan, los callejones de Guanajuato y mucho más, así que pon atención para ver cuántos lugares logras identificar. 
Las construcciones no son las únicas referencias, ya que también incluye alusiones a grandes personajes del cine mexicano como Pedro Infante, Jorge Negrete y Sara García, así como al creador de la famosa catrina, José Guadalupe Posada, y a las mariposas amarillas de Gabriel García Márquez, concepto con el cual se le dio homenaje al escritor colombiano por su fallecimiento.
El error más grande que encuentro en la película es el uso de múltiples elementos, es decir, sus creadores quisieron abarcar tanto en tan poco tiempo que hace que tres tramas distintas se unan de manera forzada al final para dar un desenlace flojo y demasiado apresurado. 
De esta forma, Día de Muertos convierte su principal fortaleza en su defecto más destacable, pues la leyenda original con la que inicia todo se queda ahí, como una introducción, sin un desenvolvimiento más profundo; al tiempo que se muestran otras dos anécdotas simultáneas sin mostrar un desarrollo ni de la historia ni de sus personajes, dejando factores que pueden explotarse como mero adorno (como las calaveritas o el ajolote) mientras que añade componentes, a mi parecer, totalmente innecesarios que en lugar de hacer más interesante la cinta, crea una trama confusa e inconsistencias temporales, lo que es más evidente por un mal manejo del guión.
Desgraciadamente, desde mi opinión personal, esta película no refleja el sentimiento ni la importancia de la celebración del día de muertos, no me sentí identificada pese a que sus creadores introdujeron sentimientos como la amistad y el valor de la familia, y me fue difícil generar empatía con los personajes. Además, cabe mencionar que, en este universo ficticio, la oportunidad de ver a los seres amados que ya murieron queda reservada únicamente para Santa Clara, convirtiendo así una tradición nacional en algo meramente regional, un desacierto que me ocasionó disgusto. 

Con todo esto, ¿te recomiendo que vayas a verla?, sinceramente sí creo que es bueno que vayas a verla para generar una opinión propia. Como lo mencione en un principio, no es un mal trabajo, pese a las equivocaciones que detecté, es una película que puede disfrutarse en una salida familiar y que está dirigida a niños. Eso sí, los pequeños con los que compartí la sala salieron felices de la función y rieron bastante, por lo que es una buena opción si quieres llevar a infantes o distraerte un rato de la aburrida rutina. 
La recomendación más grande que te hago, si te animas a verla o si ya tuviste la oportunidad de hacerlo, es que al momento de criticarla NO la compares con otras producciones. Ve los fallos y aciertos de los elementos presentados por Día de Muertos dentro de su historia, no emplees el contraste para justificar tu punto de vista o la película nacional terminará, seguramente, perdiendo, sin que te des la oportunidad de valorar sus fortalezas. 
Honestamente te pido que le des una oportunidad por tratarse de un trabajo mexicano, con esto no quiero decir que justifiques todo y le des cinco estrellas, sino que apoyes una producción nacional que tomó varios años de formación, debido a que, si solo nos quedamos en los fallos, la animación nacional difícilmente avanzará.  
A las producciones mexicanas contemporáneas, animadas o no, les falta mucho por recorrer, tanto en la preparación del guión como en otros aspectos de la trama, al caer en estereotipos y clichés, pero creo que si se les da un apoyo y se motiva a la creación de contenidos originales se podrán lograr productos con los que estemos satisfechos con el avance del tiempo. 

Y tú, ¿qué opinión tienes de esta película mexicana?

viernes, 11 de octubre de 2019

octubre 11, 2019

Joker, la película en boca de todos

Joker, la película en boca de todos

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Por Jazmín López
Ya seas fan o no del universo del caballero de la noche, de seguro has escuchado sobre “The Joker”, uno de los villanos más icónicos y polémicos del mundo de los cómics, quien ha tenido múltiples adaptaciones tanto en series, películas animadas y live-actions. En esta ocasión te traemos una reseña sobre su última adaptación a la pantalla grande; si no la has visto, no te preocupes, no damos spoilers para que la puedas disfrutar.
El pasado viernes 4 de octubre se estrenó en Latinoamérica la cinta cinematográfica “Joker” (conocida en los países hispanohablantes como “Guasón”), ganadora del León de Oro en la 76a edición del Festival de Cine de Venecia, logró recaudar 93.4 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos y 263.4 millones de pesos en México. No es de extrañar, entonces, que este en boca de todos, pero ¿realmente vale la pena?
A opinión personal, te puedo dar un rotundo SÍ. El filme ahonda en uno de los posibles orígenes del príncipe payaso, pero si esperas una recreación de algún cómic, lamento decepcionarte, pues no verás a uno de los criminales más peligrosos de Gotham caer a un barril de desechos tóxicos. 
De hecho es una película que muestra la “cruda realidad”, no se mete en temas fantasiosos donde existen personajes con habilidades extraordinarias y aparece un héroe que arregla todo. Este filme muestra los problemas reales de una sociedad en decadencia, en donde las personas sacan a la luz su lado oscuro y egoísta, donde pisan y desprecian a los menos afortunados mientras la élite se regocija con sus privilegios. ¿Te suena familiar o solo es ficción?
Joaquin Phoenix, actor reconocido mundialmente por su interpretación del emperador Cómodo en Gladiador, da vida a Arthur Fleck, un trabajador de clase baja que sobrevive con los pocos ingresos que obtiene de su empleo y que, sin embargo, persigue su sueño frustrado de ser comediante y poner una sonrisa en la boca de todos. La película nos muestra la degradación, la soledad y la impotencia a la que se ve sometida este personaje, quien, además, sufre de una enfermedad que le provoca risas incontrolables. Es un claro reflejo de la perversidad que tienen algunas personas hacia aquellos que son diferentes.
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Debo admitir que admiro mucho el trabajo de Phoenix, quien con la dirección de Todd Phillips, crea un personaje complejo, lleno de inseguridades, miedos, traumas psicológicos y aspiraciones. Es interesante ver cómo el director se desprende de la comedia, las situaciones bizarras y el uso recurrente del lenguaje vulgar, características empleadas en su trabajo con la trilogía de “The Hangover” o “¿Qué pasó ayer?”, para dar paso a escenas crudas, oscuras y psicológicamente complejas. 
Las expresiones faciales y la comunicación no verbal son claves para el desarrollo de la historia, no hace falta escuchar un diálogo cuando la tristeza se proyecta a la perfección en las expresiones del actor, eso aunado a la maravillosa banda sonora dirigida por la compositora islandesa Hildur Gudnadóttir.
Así, la película nos lleva a ver la transformación paulatina de Fleck en lo que se convertiría en el archienemigo del vigilante murciélago. Una persona marginada, criticada, abusada que se cansa del trato que ha tenido durante toda su vida y que “despierta” por un acontecimiento significativo que libera la locura dentro de él y que lo hace sentir vivo por primera vez. En este punto no puedo evitar hacer referencia a la idea del guionista Alan Moore en The Killing Joke: "¡Solo hace falta un mal día para sumir al hombre más cuerdo del mundo en la locura! Así de lejos está el mundo de donde estoy yo, a sólo un mal día”.
Esta versión del Joker es el resultado de una sociedad fallida, una consecuencia directa de ignorar los gritos desesperados de ayuda de una población minoritaria que lucha día a día para sobrevivir en una ciudad plagada de criminales, violencia, discriminación y doble moral. 
El contexto manejado se asemeja tanto a nuestra realidad que es difícil no sentir empatía por Arthur, pero no me malinterpretes, eso no significa que el filme incite a la violencia o invite a las personas a imitar sus actos, mucho menos sugiere un estado de anarquía. La situación presentada y las carencias vividas por los habitantes de Gotham las podemos apreciar en nuestra sociedad, en donde el gobierno reduce presupuestos para servicios sociales, los hospitales no cuentan con medicinas ni personal capacitado para atender a los enfermos; donde solo unos pocos pueden acceder a ciertos lujos, mientras otros apenas y sobreviven con un salario mínimo; donde se valora más la vida de alguien poderoso que las muertes generadas por la violencia; donde aquellos que se atreven a protestar en contra del sistema establecido son catalogados como payasos. 
Uno de los rasgos que más deseo destacar es la famosa risa, si ya viste la película no me dejarás mentir cuando digo que es un trabajo excepcional; si no lo has hecho, cuando tengas oportunidad de verla presta mucha atención en este detalle. Phoenix sabe manejar los diferentes tipos de risa que vemos día con día, desde aquella que esconde sufrimiento y dolor, pasando por la que tenemos cuando pasamos por momentos incómodos o de nerviosismo, hasta la auténtica carcajada de cuando disfrutamos algo, trabajo que le costó al actor puertorriqueño cerca de cuatro meses de práctica. 
Como fan de Batman te quiero decir que, si bien esta cinta está alejada de todas las producciones anteriores creadas por DC en colaboración con la productora Warner Bros., sí hay referencias tanto a cómics como a películas anteriores, una de ellas dirigidas al fallecido actor Heath Ledger. Además de darnos una visión más realista, más humana, del todo generoso y bondadoso Thomas Wayne. ¡Así es!, sí aparece la familia multimillonaria. 
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En cuanto a la violencia, obviamente se muestran escenas de este tipo, pero no se hace un uso exagerado de ellas, sino que se exhiben en los momentos precisos y justos que acompañan a la trama.
A opinión personal, es un filme que vale la pena disfrutar, analizar y comentar, una obra que te deja algo al finalizar, ya sea una crítica positiva o negativa. Pero no te quiero mentir, si esperas una película con escenas de acción, en la que haya situaciones críticas que necesitan un desenlace marcado o tengan peleas formidables con toques de ficción, esta cinta no es para ti.
Para finalizar, te comento que tuve la oportunidad de ver la película en español y en su idioma original, por lo que te recomiendo ampliamente, si puedes, que la veas en inglés. Honestamente, no hay un cambio radical, por lo que si eres una persona que no le gusta ver películas subtituladas, no te preocupes, puedes disfrutar de la experiencia en la versión doblada. No obstante, sí existen diferencias que te hacen apreciar el trabajo del actor puertorriqueño, debido a que la risa está modificada en la versión hispana.
De igual forma, te recuerdo que es una cinta con clasificación B-15, por lo que no está permitida para menores de 15 años, para que lo tengas en cuenta si es que conoces o tienes pequeños que quieran verla. Por favor, respeta la clasificación, es para que todos podamos disfrutar de esta película.

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